Cosas que nos pasan.Parte 2.

Vamos a un mercadillo de cosas rarunas, lleno de figuritas adorables de cierta película básica para el papi de Silvia y yo misma (gracias Jim Henson!)

Una de las artistas regala una galleta a Silvia. Me pide una foto con ella, aunque la pobre estaba liadísima con toda la parafernalia del mercadillo. La tenemos pendiente, foto con Silvia y con su nena.

(Esta artista hace cosas preciosas, increíbles)

Salimos y, tras un poco de peregrinaje, nos encontramos con otra estupenda artista, esta vez escritora, y su nene con discapacidad, que despide una buena energía que dura días.

A Silvia le da un abrazo que la apachurra, ella que es muy propia se lo quita de en medio pero vuelve tres veces. Mi chica es de independientes XD.

Tras el encuentro, vamos a comer con unos amigos. Apachurran algo más a Silvia.

Siempre lo digo, por qué en los ambientes bohemios, diferentes, Silvia es uno más? Acaso la sociedad de los “coches y motos” está tan estandarizada que lo poco usual lo rechazan? O quizás es que vuelvo a mirar con el cristal oscuro y veo la bondad algo deformada?