Consignas

El pasado sábado se celebró una manifestación en contra de la nueva ley del aborto que quiere aprobar el gobierno del PP.

Ya sabéis que nosotros no estamos a favor del aborto, como siempre dice Eloy el aborto es un gran fracaso, es la muestra de que algo ha fallado y nadie ha podido arreglarlo, pero tampoco creemos en una ley superrestrictiva o directamente el aborto cero, ya que eso es imposible que exista y nos convertiríamos en un país lleno de clínicas clandestinas con mujeres perdiendo su ser o su vida en ellas y ryanair se pondría las botas con vuelos a Europa.

El tono de la manifestación era bastante festivo, y llamaba la atención la cantidad de señoras que ya no tenían la edad para abortar (ya que eran bien mayores), pero lo que a una servidora le tocó un poco la moral fueron las consignas que se decían desde una batuka (una de estas era directamente delictiva)

Señor@s, que no va de esto. Que no podemos hacer frente al problema pidiendo la quema de iglesias y a los machistas(que me definan la palabra, please).

El aborto es un problema global, no va solo de que llegue una mujer y decida hacerlo. Es un problema de educación, de responsabilidad, pero también social.

Por un lado, la vida rápida que nos proponen en la actualidad (consume, tira, vuelve a consumir) también es aplicable a este problema. No lo quiero, me lo quito. Y ya está. Sin pensar más, y encima es gratis ya que me lo pagan los contribuyentes. Pero tampoco hay que perder de vista que hay familias con necesidades. Y si encima el peque que les viene tiene alguna discapacidad, es un añadido que muchos no pueden soportar económicamente.

Hace falta educación en materia sexual para que los jóvenes sepan qué nivel de responsabilidad tienen.

Hace falta información sobre malformaciones y síndromes, probabilidades, procedimientos y calidad de vida actual, no de estudios de hace 30 años (como ocurre con el SD

Se necesita un plan para favorecer la maternidad, que no despidan a una mujer porque sepan que está embarazada, que no la despidan durante el embarazo – como ahora ocurre -, si necesita recursos ayudarla sea económica, materialmente… que la mujer (o la familia, que siempre nos olvidamos del hombre y sin él no habría embarazo) se sienta apoyada y protegida en el proceso.

No se puede redactar una ley que prohíba el aborto por razón de discapacidad (por cierto es una recomendación de Naciones Unidas) y a la vez reducir los recursos dedicados a atención temprana y a ley de dependencia.

Y por supuesto, hace falta concienciar a la sociedad sobre lo que significa un aborto y las consecuencias físicas/psicológicas del mismo.

Me decía una amiga que, según la nueva ley, muchas mujeres tendrán que pasar por un psiquiatra para que les den el visto bueno, cosa que tiene un efecto devastador en el expediente personal de esa mujer (a efectos de trabajo, pero también de divorcio, custodia de sus hijos etc.). Esto sí que es una consigna que hay que proclamar a los cuatro vientos, no cosas como que la madre del ministro lo hubiera abortado.

En fin… Como digo últimamente, nos vamos a ir a una casa en medio del campo porque cómo está el patio…