Houston, tenemos un problema

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“Now it’s time to leave the capsule if you dare”

Tenemos en estos momentos en casa la problemática que viven muchos niños y niñas nees: la falta de apoyos.

Silvia va a un cole pequeñito público, no bilingüe. Lo que es un gran beneficio para Silvia y para el resto de niños de su clase, es un gran inconveniente para los recursos del colegio, ya que es descartado por los padres que deciden irse a otros centros que sí son bilingües.

Esta falta de apoyos se traduce en que, por ejemplo, la PT está días alternos. O que no tienen Auxiliar de Lenguaje, con lo que esta ayuda tan necesaria tienes que costeársela aparte a la niña.

El sistema de ratios perjudica gravemente a centros pequeños y familiares, que no quieren saturar sus aulas – por ejemplo, en clase de Silvia son 15 niños – y aportan un funcionamiento y trato más cercano al alumno, conociéndolo por su nombre y situación vital.

¿Por qué sigue este sistema de ratios funcionando?

  • El sistema educativo prefiere “gettizar” a los alumnos.

En estos momentos, si quieres tener todos los apoyos, tienes q irte a un centro de “integración preferente” en el que se encuentran gran parte de los niños nees de la zona.

Esto significa más apoyo pero también más bulto; y por otro lado, se generan centros masificados de niños lo que también genera q el resto de centros no disfruta de tener alumnos de todo tipo y condición.

  • “Castiga” las deserciones

Me contaba una mama q este nuevo curso se ha ido una nena de su cole… Y esta anécdota les ha hecho descender un escalón en el nivel de recursos y pasar de un profesional en todo a medio. No hay líneas grises, si tienes derecho a 1 por cada x alumnos, si el x se aleja levemente, pierdes ese apoyo. Aunque sea hipernecesario.

  • Sirve para generar falsas expectativas

A veces los padres se fijan en esta cantidad de medios para calibrar la calidad del centro. Esto no es una regla  matemática, puedes ir a un centro sin casi apoyos y funcionar mejor que otro con muchos medios.

En Madrid, cada mes de abril/mayo hay un nivel de estrés que se puede cortar con un cuchillo mientras salen las lista de admitidos en los centros en cuestión.

¿Que haría yo si pudiera decidir en la política educativa?

1. Plan individualizado por alumno: esto significa que si entra un niño con sd en primero de infantil, tenga ya preparados los medios, materiales, etc. sea cual sea su centro. Y no hablamos sólo de dinero, sino de formación e implicación de la consejería, ya que la gran mayoría del cuerpo educativo está concienciado en que nuestros hijos tienen su lugar en la escuela.

2. Todo colegio tiene que aceptar a nuestros hijos. Como dice Carmen de Cappaces es su DERECHO. Quitar privilegios económicos a aquellos centros que rechacen la matrícula a alumnos nees “porque no tenemos medios”. Pues se solicitan. Teniendo cubierto el punto uno,este caería por su propio peso.

3. Seguimiento con fundaciones y entidades anexas a la propia entidad educativa: sé que este es un punto delicado, y por supuesto lo que debe imperar es la educación y recursos públicos por encima de todo. Pero tampoco me parece justo que no puedan aportar su conocimiento otras entidades o asociaciones q posiblemente tengan una experiencia más específica en según qué problemáticas.

Yo no creo en sustituir con medios “de pago” lo que falta de medios públicos, pero sí que, en casos puntuales o funciones secundarias, permitir el acceso a otras entidades. Esto por ejemplo lo hace en Madrid Talita o fundación APA pero solo en centros concertados.

¿Hay alguien en la mesa de control?

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Cambiar un mundo o tu barrio

En estos momentos, la discapacidad está en un momento algo convulso. Los españoles han votado tener un eurodiputado llamado Pablo Echenique, que tiene un 88% de discapacidad y co-creador de una página que os he recomendado en varias ocasiones llamada De retrones y hombres, por otro lado la ley de dependencia sigue en estado terminal y muchos individuos siguen sin recibir una prestación que les ayuda a seguir siendo personas y se preve un año calentito con los recortes para la educación.

Salvo lo de Pablo, todo muy deprimente pero así está la cosa.

Cuando las situaciones tienen el cariz que tienen, y a un escaso año de elecciones municipales, diferentes asociaciones e individuos comienzan a agitar la bandera del cambio. Que si pedir esto, lo otro, lo de más allá o lo de mas acá, pero cambio para todo y reuniones a puñados. Es lo que ha provocado la situación política que tenemos y lo que la sociedad demanda, un cambio del mundo en el que vivimos.

Los tres años de vida de Silvia me han convertido en alguien más reflexivo de lo que antes era. Lógicamente, ¿a quién no le gustaría cambiar el mundo? Pero yo soy realista y se que la sociedad da para lo que da.

No podemos pretender – aunque nos encantaría- que a las personas con discapacidad se las trate como a una más de un día para otro. La sociedad tiene sus tiempos, digamos que yo me aplico eso de pasito a pasito o carrera de fondo, me quedan muchos años de tener que aguantar tonterías y la cuerda no es infinita.

Pero si soy de la opinión de cambiar tu barrio, es decir, de realizar cambios al alcance de tu mano:

– Una cosa tan sencilla como el mensaje que se da en el hospital a los padres que reciben la noticia de que su hijo tiene una discapacidad (normalmente te lo dicen como si fuera un funeral)

– Hacer hincapié en un uso correcto del lenguaje cuando escuchas barbaridades, como tan bien explicó Carmen en su web cappaces

– Crear un ecosistema para tu hij@ en lo cercano, no basado en lo que las asociaciones te ofrecen. Por supuesto, en muchas ocasiones los grupos de ocio son muy necesarios, pero si se puede, mejor lo cercano: el parque, el cole, vecinos, etc.

Es decir, cosas que si están en nuestra mano y podemos manejar de una forma mucho más autónoma que dependiendo de asociaciones o gobiernos, que en muchas ocasiones ven la foto pero no se paran en el pixel. Salman Rushdie es un poco más específico: ” the people who only see the whole picture are the ones who step outside de frame” vamos, que mirar la foto entera te saca del contexto.

Estamos de vacaciones pero nos espera un otoño muy animado. Inicio de cole, preparación para la llegada (cruzo los dedos!) del nuevo garbanzo, final de año en el trabajo de mamá -animadísimo como siempre!- y nuevas perspectivas para papá.

El mundo sigue, pero no queremos perder la posibilidad de aportar nuestro granito en las cosas que se pueden mejorar. ¿Acaso no es deseable que todo fuera más justo y equilibrado?

Feliz verano.