La naturaleza

Cuando fuimos a la costa oeste de Canadá en 2009, una de las cosas que más nos impresionaron fue las toneladas de naturaleza qeu te ofrecía el paisaje, así, a lo bruto.

No habíamos visto bosques tan frondosos nunca, y eso que yo me he tirado 2 años y medio visitando Galicia y Asturias una vez al mes, verde no me ha faltado por ver.

Y han pasado por nevadas, incendios, catástrofes….  y ahí estaba el verde sin adulterar.

Siempre he pensado que la naturaleza es sabia, y que tiene su propio plan; por más que la castiguemos, por más que la machaquemos, ella siempre sabe por dónde salir.

¿Y a qué viene esto? Pues no deja de ser una reflexión que me hago desde que me confirmaron que mi niña tenía un polizón en su genética.

Un embarazo perfecto, pruebas perfectas, pliegue perfecto, tabique perfecto, corazón perfecto… perfecto según los cánones médicos, esos que – me consta algún caso – ofrecen una salida a aquellos seres que supuestamente no son “perfectos”

Y te viene la naturaleza y le da a la ciencia la bofetada sin manos. ¿Será porque tiene su propio plan?

Nota.- la foto la tomamos en Lake Louise, un paisaje que te deja sin palabras, a unos 700 kms de Vancouver, en las Rocky Mountains. Viaje que pienso repetir dentro de unos años con la elementa tragabiberones y quién sabe, si en el futuro, con algún element@ adicional 🙂