Nos miran…

1. Le sonríen. Ella dice “hola” a la vez que saluda con su manita.

2. La miran de nuevo. Ya no le sonríen de la misma manera. El tono ha cambiado de área.

3. Nos miran a nosotros. La mirada tiene un cariz agridulce

4. Vuelven a mirarla. “Qué jóvenes”… “¿Lo sabrían?”… “Deberían hacer la amnio obligatoria”

5. Nos miran de nuevo a nosotros. Esta vez, y en miles de ocasiones, con pena “Tienes compañía para toda la vida”

Cuesta, y eso que nosotros ya estamos medianamente vacunados, pero cuesta en muchas ocasiones ignorar ciertas miradas. Y los que miran con descaro, esos directamente te apetece mandarlos a la mierda, pero claro, no te vas a rebajar a su nivel.

Mi querido Eloy… nos miran, pero realmente lo que importa es cómo te mira Silvia. Esa mirada limpia, serena, feliz, llena de alegría.

Y no hay comentario que más nos repitan los profesionales: Silvia es una niña felíz.

Algo tendremos que ver. Y que miren lo que quieran, a nosotros plin.