Feliz 2013

Ya es 31 de diciembre y, como se suele hacer en esta fecha, echas un vistazo al año que va a salir y comienzas a preparar el nuevo que va a entrar.

2012 supuso para nosotros una nueva forma de vivir, de pensar incluso. 2012 nos ayudo a terminar de aceptar que nuestra niña, nuestra Silvia, era así porque tenía que serlo, y para que darle más vueltas a lo inevitable.

2012 hizo que nuestra Silvia y su cromosoma extra terminarán de encajar en las vidas de eloy y la mía como debía haber sido desde el principio, pero como dice el refrán popular, “Roma no se hizo en una hora”

2012 comenzó con novedades: nuevos centros, nuevos profesionales, nuevas opciones… Nuevo, nuevo,nuevo… Demasiado para que, al finalizar el año, nos quedemos con lo que teníamos al principio, pero esta claro que, para conocer según que cosas, hay que probarlas.

2012 acaba con una niña guapa, despierta, acatarrada sine die 🙂 con una guardería llena de profesionales estupendas, con unas perspectivas excelentes para 2013 y con un deseo que esperamos su papa y yo que pronto se materialice.

Así qué deseamos una feliz entrada de año a todos los profesionales que han trabajado o siguen trabajando con Silvia; a todos los lectores y comentaristas del blog; y, principalmente, a todos los padres, madres, familiares de la gran familia que formamos los que tenemos una persona con síndrome de down en la tribu 🙂

Un abrazo para todos y feliz 2013!

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Los Jaimes

En mi periplo vital, la verdad es que ciertos nombres de persona han tenido una extraña coincidencia o el destino ha querido que estuvieran pululando por ahi para volver a aparecer una y otra vez. 

Desde que nació Silvia, a esa corta lista de nombres, se ha añadido uno de manera especial: Jaime.

Jaime es el hijo veinteañero de Sol. Encontrarnos con ellos fue muy duro al principio (yo lloré como una magdalena durante dias), pero ahora agradezco mucho haberlos conocido y no haber esperado 10 años. 

Cada persona es un mundo, y Silvia será como quiera, pero si se parece un poquito a Jaime, yo estaría más que satisfecha. Le tenemos mucho cariño a él y, por supuesto, a sus padres, que siempre nos tienen tendida su mano para lo que necesitemos. 

Jaime también es el adolescente que nos encontramos en musicoterapia. cuando empezamos a ir, en noviembre de 2011, la situación era marciana. La pequeña silvia era todavía una gran desconocida para nosotros, y esperábamos las clases como si fueran el remedio de todos nuestros males, como la atención temprana. 

Y llegaba él y su padre, atado al soporte vital, guapo, vestido de manera moderna, y la miraba con cariño y le decía preciosas palabras. 

Con él se me partía el corazón, tan joven y en esta situación… pero con el tiempo, veía que esa era mi percepción, el está siempre contento, tiene ganas de conversar contigo, y su padre (que siempre va con él) le mira con una dulzura increible. 

Las dos situaciones no son en nada parecidas, pero ambas personas nos han ayudado en los primeros momentos y, sobre todo, nos hacen ver lo diversos que somos. 

Así que… brindo por los Jaimes.

Feliz navidad para todos!

Nuevos avances

Siempre he dicho que Silvia es una niña muy comunicativa y despierta, expresiva y de fácil trato. Entiendo que esto va con su carácter, ya que ella siempre ha sido así, desde bien pequeñita, y según va creciendo, se le acentúa aún más. Es una relaciones públicas nata!

Pero el otro día me di cuenta de lo que ahora quiere toquetear y hacver cariñitos a sus padres, sobre todo a mi. Ya sé que los niños pasan por una etapa de “madreo” que yo no se la veía a Silvia, ya que siempre había sido simpática pero no era “madrera”

Ahora sí, ahora te acercas a la cuna, la ves y quiere que la cojas, o te tumbas al lado de ella y está haciéndote todo tipo de arrumacos y arañazos. La verdad es que para mi es un superavance, es como reconocer quién soy y el cariño que nos tenemos las dos.

Supongo que el siguiente paso será el mamá y papá… que llegará en algún momento, aunque creo que primero el suertudo será su papi….

PD: La foto es en la presentación de Ilusionaria, de la que os contará su papi. Y, aunque lo intenta con todas sus fuerzas, estos zapatos no se los puede quitar, jejejejejejeImage

Paren el mundo, que con estas cosas que pasan mejor bajarse..

Tenía ganas de escribir ayer sobre esto, pero era la presentación de Ilusionaria (que salió genial y se vendió todo!) y no era justo empañar el momento con una noticia tan triste. 

El viernes, mientras dejaba el coche en el garaje, puse la radio y empecé a escuchar esa noticia que nadie hubiera querido oir nunca: 20 niños asesinados por un psicópata en una escuela de Connecticut.

Llegué a casa llorando y lo único que podía hacer era abrazar a mi Silvia y darle besos, y pensar en esos padres que ya no volverían a tener esos momentos con sus hijos. 

Estas noticias siempre me han partido el corazón, pero desde que soy madre, me lo desgarran. Niños asesinados sin más, porque un psicópata (que al parecer tenía un espectro autista, con lo cual seguro que a más de un descerebrado se le ocurrirá decir que eso es la culpa) le dió por entrar en una clase y no dejar a nadie con vida.

Ser padre es una experiencia total, con sus días buenos y malos. Ser padre de un hijo con discapacidad tiene, además de buenos y malos, días de tirarse por la ventana, ya que tienes que unir a todo lo que haces con un hijo un extra para “empujar” su desarrollo, y encima tienes que hacerte sordo total a las mil y una tonterías que escucharás a lo largo de su vida. 

Pero este esfuerzo se compensa cuando tu hijo se carcajea, te araña estilo velociraptor o te dice en tu cara “tatata” con pedorreta incluida y comiendo yogurt. 

El viernes lloraba porque estos padres, de 20 niños, no podrán verlos reirse, ni jugar, ni casarse, ni darles nietos. 

De verdad, que penita…