¿Es para tanto?

Parafraseando al magnifico blog de Mariano Oto, a veces me viene a la cabeza si lo que nos ha pasado, esta magnífica jugarreta del destino, es para darle tanta importancia o sólo la que tiene.

Ahora mismo tenemos a una niña juguetona, que se ríe cuando le haces carantoñas, que te “habla” cuando tú le cuentas cosas, que duerme, come y se comporta como una bendita…

Y ya sé que luego vendrán más dificultades, aunque, como dicen, “espera lo inesperado”, porque somos diferentes, en todo y en nada, y no puedo replicar comportamientos y experiencias de otros padres, porque cada niño es un mundo.

Tendré que aplicarme el cuento de “es para tanto” cuando miren con pena a Silvia – que la mirarán, ayer, en el atestado centro de madrid, ni una persona con Síndrome de Down – , cuando le saquen sangre cada dos por tres, cuando me tenga que poner en “madre guerrera on” para reclamar sus derechos…

Aún me queda que madurar este trago. Aún me queda tiempo para interiorizarlo. Pero claro, luego ves esto….

 

 

Y te dices… “Si es que me preocupo por ná!”